En años recientes, la crioterapia a ganado una inmensa popularidad. Los criosaunas, criocabinas, criosalas y otros dispositivos de crioterapia se usan en casi todos los países del mundo. Principalmente, lo usan atletas que necesitan mantenerse en la mejor forma física para poder render al máximo. Los expertos en deportes hace ya tiempo que han desarrollado programas de preparación para competencias, así como para recuperación de grandes esfuerzos y una curación más rápida de las lesiones. Como sucede con muchas otras tecnologías, la crioterapia llegó a nuestra vida diaria impulsada por el mundo deportivo. Hoy día es difícil encontrar a alguien que no haya oído hablar sobre los efectos benéficos de las bajas temperaturas sobre nuestros cuerpos. Cada año existen más y más criosaunas disponibles para su uso por el público general, y la crioterapia ha dejado de ser algo inusual. Su uso con fines terapéuticos y cosméticos se ha extendido ampliamente.

Sin embargo, esta gran disponibilidad debe estar acompañada de la responsabilidad de quienes ya usan esta tecnología. Cryomed es uno de los mayores productores de criosaunas (cabinas de crioterapia) del mundo y sabe lo importante que es brindar a sus clientes un producto de alta calidad y seguridad.

¿Es segura la crioterapia para su uso periódico? Nuestra compañía ha desarrollado un innovador sistema de seguridad (el Sistema de prevención de accidentes) y fue la primera en el mercado de los dispositivos de crioterapia en implementarlo. Consiste de un sensor de posición humana en la cabina, un sensor de apertura de puerta, un botón de parada de emergencia de la sesión y un sistema de ventilación. A la fecha, ninguno de nuestros competidores tiene un sistema de este tipo en uso.

El sensor ultrasónico controla la posición del usuario en la cabina y no permitirá iniciar el procedimiento a no ser que el operador haya eleve el nivel del elevador hasta la altura deseada y si no existe chance de que la persona pueda respirar vapores de nitrógeno. Si ocurriera cualquier cosa fuera de lo normal durante el procedimiento, el mecanismo de crioseguridad parará instantáneamente la sesión y activará el sistema de ventilación para garantizar la seguridad del paciente. Si la puerta de la cabina se abre por accidente, otro sensor parará la sesión para evitar que una cantidad excesiva de vapor de nitrógeno ingrese al establecimiento.

De esta forma minimizamos la posibilidad de un error del operador durante las sesiones de crioterapia y llevamos a un nuevo nivel los procedimientos de seguridad de la crioterapia.